Que curiosa es la vida, justo cuando pensamos que somos invencibles y que nada podria derrumbarnos, nos lanza señales, para que entendamos que nada es tan simple como solemos creer.
Hay situaciones que nunca me imaginé que tendría que vivir, que siempre vi lejanas, con ciertos grados de lástima, por aquellas personas que tenían que vivir esa realidad; pero de pronto y sin saber muy bien como, me encontré sumida en los largos pasillos de un hospital, observando con angustía, las antiguas paredes, el sufrimiento de quienes esperaban ser atendidos, las abiertas heridas ajenas, el llanto de pequeños niños que en medio de la confusión del lugar sentian miedo del futuro y mientras; yo, esperaba con incertudumbre el diagnostico que tenian para nosotros los médicos que en esos momentos atendian a mi abuela. A esas alturas, ya quedaba poco de aquella personalidad tan caracteristica de mi abuela, que la ha hecho salir adelante a pesar de todos lo embates del destino, aquel fuerte carácter, capaz de defender a cualquier integrante de su familia, como una gata defiende a sus pequeños, se habia disipado por alguna de las rasgadas paredes de aquel hospital, mientras cada segundo se transformaba en un pequeño desafío para su organismo. Por más de 5 horas, me mantuve sentada en uno de aquellos asientos, aguardando la tan ansiada salida del doctor que me informaría lo que pasaba, mientras, en frente mio una anciana luchaba por su vida ante la indiferencia de los funcionarios del hospital que nada hicieron por ella; en cada respiro se le iba un poco de vida y a su lado la fiel compañia de su angustiada hija, parecia ser la único que le quedaba.
Al frente.. yo sentía su dolor como propio y pensaba en lo injusta que es la vida,mientras mi abueli recibía la mejor de las atenciones adentro (por ser nieta de uno de los enfereros del hospital) otra anciana luchaba por cada segundo de vida ante las indiferencia de todos, por mas de 5 horas!!! justo cuando divisé a los lejos al médico que nos habia atendido, la ancina de enfrente parecía morir de a poco, justo ahí pasó un paramédico y la llevó a una sala, vieja e insalubre, allí,la perdí de vista y nunca podré saber si resistió esta prueba de la vida o simplemente, dios decidió regalarle un descanso junto a él.
Con la angustia arraigada en mi corazón vi como el doctor se acercaba ycaminé hacia donde estaba, luchando con mis ganas de saber el estado de aquella anciana que habia robado parate de mi corazón.
Finalmente el doctor llegó, por fin caras conocidas!! ; mi madre que esta adentro acompañando a mi abue, mi primo, funcionario el hospital y doctor que nos había atendido, nos anunciaron que se quedaba! debian operarla...
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